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RESPONSABILIDAD SOCIAL

Se refiere a la obligación que tiene el Colegio de expandir su horizonte más allá del servicio ordinario a los colegiados y de asumir su responsabilidad social con la comunidad puertorriqueña. Se manifiesta en acciones que proyectan una imagen positiva de nuestra institución en gestiones de solidaridad, de apoyo a causas, entidades o personas en situaciones de precariedad consolidando así el compromiso del Colegio. En ese sentido son prioritarias las campañas de Orientación al Consumidor con énfasis en la contratación de Técnicos, licenciados y colegiados, orientadas a evitar el fraude en la prestación de servicios. De igual modo priorizamos el Compromiso con el Ambiente que expone la diversidad de las iniciativas del Colegio para orientar en torno al uso y manejo de los refrigerantes que impactan adversamente el Ambiente. A continuación, incluimos una lectura sobre el tema. Puedes accederla oprimiendo el botón indicado.

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En torno a la capa de ozono

 

Este segmento tiene el propósito de contribuir a la exposición de nuestros técnicos y de otros lectores con algunos fundamentos de la Educación Ambiental, un pilar indispensable para sostener el compromiso del Colegio con el ambiente. Como sabemos, el punto de partida en torno al tema ambiental es el impacto de los gases refrigerantes en la capa de ozono. Con respecto a la capa de ozono hay referencias en varias de las publicaciones que hemos desarrollado como el folleto Peligro Ambiental y la videoconferencia Responsabilidad Ambiental. Sin embargo, son referencias relativas a la vinculación de los gases refrigerantes con daño al ambiente. Esta vez queremos hacer un recorrido histórico breve sobre la relación de los refrigerantes con la capa de ozono y con el entorno ambiental.

Es pertinente comenzar con la descripción de la capa de ozono que incluimos en el folleto Peligro Ambiental: Una fina capa de la atmósfera superior de la Tierra forma un cinturón de gas natural. Se conoce como la capa de ozono y actúa como un filtro natural para los rayos ultravioleta del sol. Brinda protección a los seres humanos, las plantas, los animales y la vida marina de los efectos dañinos de esos rayos. Estudios científicos efectuados en las últimas cuatro décadas confirman que el deterioro de la capa de ozono comenzó aproximadamente hace 100 años. Es decir, en la década de 1920, época que coincide con el inicio y el desarrollo de la refrigeración doméstica, comercial e industrial. El primero de esos estudios fue realizado por el profesor de química estadounidense Sherwood Rowland en 1974 con la colaboración del profesor Mario Molina. Rowland publicó los resultados de su investigación estableciendo que descubrió una pequeña ruptura o “agujero” en la capa de ozono. Sus hallazgos indicaban que los refrigerantes CFC, clorohidrocarburos, constituían un peligro para integridad de la capa de ozono. Increíblemente la comunidad científica no le dio importancia al estudio de Rowland y, peor aún, en la industria química se burlaron de su investigación. Cuando él y su colega Mario Molina se percataron que los gases CFC ascendían a la atmósfera y liberaban bromo y cloro que perforaban la capa de ozono, ambos advirtieron que no era un asunto científico si no un problema ambiental. En ese estudio de 1974 Rowland expresó: Sistemas biológicos enteros, incluyendo los seres humanos, las plantas y la vida marina estarán en peligro al estar expuestos a los rayos ultravioleta.

 

Desde fines de los años 70, el profesor Rowland y un grupo de científicos que compartieron y apoyaron sus hallazgos, promovieron y lograron que en Estados Unidos se impusieran algunas restricciones al uso de los CFC, los aerosoles, los solventes y las espumas químicas. En 1987 la comunidad internacional estableció el Protocolo de Montreal, en gestación desde 1985, que comprometió a las naciones firmantes con la protección de la capa de ozono. Se propulsó la eliminación de los CFC en todo el mundo estimulando el desarrollo de nuevos refrigerantes libres de cloro. En 1994 surgieron los HFC(R-134) para reemplazar los CFC porque como otros refrigerantes HFC no penetran la capa de ozono, pero en cambio contribuyen al calentamiento global. Precisamente en 1994, al cumplirse 20 años del estudio pionero del profesor Rowland, el científico fue reconocido mundialmente como ganador del Premio Nobel de Química junto a sus compañeros Mario Molina y Paul Crutzen. En 1996 comenzó el mercadeo del refrigerante R-410A que ha prevalecido como el principal reemplazo para los CFC a pesar de su alta generación de calor. La Organización Meteorológica Mundial (WMO), una de las entidades que monitorean la capa de ozono, indica que desde 1996 comenzó a observarse una reducción en el tamaño del agujero de 1% a 3% cada 10 años. Anticipa la WMO, que si se controlan las emisiones de efecto invernadero, particularmente los refrigerantes, puede cerrarse y restituirse la capa de ozono para el año 2050.

 

Una nueva cepa de refrigerantes llamados HFO están en desarrollo, algunos ya en uso, para sustituir a los HFC porque los nuevos no ocasionarán daño a la capa de ozono ni generarán altas temperaturas. Los refrigerantes denominados HFO son considerados hidrocarburos puros. En ese grupo están el HFO R-1234ze y el R-1234yf que contienen hidrógeno. Son gases inflamables y en el caso de los R-1234yf los controles eléctricos deben ser a prueba de chispa para evitar una concentración inflamable cercana al aparato eléctrico. Este refrigerante se utiliza principalmente en sistemas de acondicionamiento de aire para vehículos. El R-1234 se utiliza mayormente en enfriadores y en sistemas integrados. Hay también refrigerantes naturales, hidrocarburos que no son nocivos a la capa de ozono y tienen un bajo nivel de calentamiento global. El Acta de Aire Limpio de los Estados Unidos clasifica los refrigerantes en 13 clases según sus propiedades incluyendo una clase que determina inflamabilidad. Estos refrigerantes tienen una clasificación de A-3 como altamente inflamables y se utilizan principalmente en sistemas de generación pequeños.

 

Entre la nueva generación de refrigerantes originados por hidrocarburos están el propano R-290, amigable al medio ambiente y eficiente energéticamente. El refrigerante hidrocarburo isobutano R-600a es neutral al calentamiento global, no impacta la capa de ozono y requiere menos consumo energético. Pero tanto el R-290 como el R-600 también son refrigerantes inflamables. El gas fluorado R-32, compuesto químico gaseoso llamado difluorometano, es una esperanza para disfrutar un ambiente climatizado con enseres de avanzada tecnología que provean una mejor calidad de vida en armonía con la integridad de la capa de ozono y el riesgo reducido del calentamiento global. (R-32 = a cero impacto a la capa de ozono, mayor eficiencia energética, se utiliza 30% menos cantidad del refrigerante y 75% menos probabilidad de calentamiento global.) El R-32 es el sustituto que ya han adoptado varios países de la Unión Europea y algunos suscribientes del Protocolo de Montreal del refrigerante R-410A que es el más utilizado actualmente. El R-4103 es inofensivo a la capa de ozono, pero tiene un alto índice de Potencial de Calentamiento Global. La Unión Europea prohibió la utilización del R-410A después del año 2025. ElR-32 además de su leve impacto ambiental, por ser puro al 10%, simplifica su reciclaje.

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Solidaridad Comunitaria

 

Un aspecto particularmente significativo de la Responsabilidad Social del Colegio es la solidaridad comunitaria. Se manifiesta de distinto modo y las acciones solidarias atienden necesidades individuales de técnicos que enfrentan situaciones imprevistas e igualmente comunidades golpeadas por fenómenos naturales como Irma, María y los Terremotos. La pandemia ha paralizado el desarrollo normal del proceso educativo en todo el País por lo que varias actividades del Colegio en interacción con diferentes escuelas y organizaciones educativas se ha limitado.

 

Tras el paso del huracán María el Colegio se movilizó para brindar apoyo a técnicos afectados severamente. También el Colegio se unió a campañas solidarias en comunidades en situaciones de precariedad. Del mismo modo el Colegio reaccionó rápidamente organizando una brigada de apoyo a Técnicos y a familias en comunidades del Sur de Puerto Rico impactadas por los terremotos de enero 2020.

Orientación a la ciudadanía 

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¿Sabia usted qué?: puede hacer una querella con el Colegio